-No.
-Pero...
-Pero nada ya te he dicho que no,¿vale? dejar el tema de los chicos, enserio.
-Esta bién.
-Oye Mar ¿y qué dice Pablo de lo de tu familia?.-Vero
-No se lo he dicho.- dice Mar con la cabeza cabizbaja.
-¿Y a qué esperas?-Daniela.
-No lo se no es fácil, es que nunca encuentro el momento, pero bueno teneis razón la proxima vez que lo vea se lo dire.
De repente suena un pitido que proviene del móvil de Daniela, es un mensaje, ninguna le da importancia, entonces Daniela se levanta mientras que las demas siguen hablando como si nada, abre la tapa del móvil, pero de un
momento a otro la madre de Mar entra a la habitación , cuando entra va con un chico mas o menos joven a su lado vestido de uniforme, todas se quedan como descolocadas porque no saben quien es.
-Hola hija perdona que interrumpa, pero es que este chico busca a Daniela.
-¿A mi?.
-Si a usted, mire yo trabajo en una floristeria y han hecho un encargo especial para usted.
-¿A estas horas?.
-Si es que estamos las 24 horas abiertos, bueno tome.
De repente de entre sus brazos sale un ramo con siete rosas azules.
-¿Puede firmame aqui?.
-Si claro.
-Gracias adiós.
-Venga chicas no os acosteis tarde.
En cuanto la madre de Mar se va todas se vuelven locas, comienzan a gritar, a preguntarle, pero Daniela no sabe que contestar, no lleva una nota, ni un remitente ni nada, Daniela entre tanta espectación, y sobresaltos, decide abrir
el mensaje que anteriormente no había hecho debido a la interrupción de la madre de Mar con el repartidor, cuando lo abre lo primero que ve es que es de desconocido, en el mensaje pone "Se que son tus favoritas, también se que
no te impresiona, pero tienen un significado si quieres saber cual es ven a la playa a las cinco y media de la madrugada, Marcos", Daniela no sabe que decir se ha quedado de piedra le vienen muchas preguntas a la cabeza, ¿cómo
tiene su número?, ¿comó sabia que las rosas azules eran sus favoritas?, ¿por qué a las cinco y media?, tantas y tantas cosas, no sabia si deberia ir, pero eligiera lo que eligiera no se lo diria a sus amigas porque si no le empezarian
a preguntar y de momento no tenia ganas de responder ademas no habia mucho que contar, todo de repente se volvio de color y no sabia porque, no lo entendia desde hacia ya mucho tiempo todo era negro y ahora era de todos los
colores, todo le parecia bien, volvia a sonreir, pero se preguntaba y se preguntaba y no sacaba una respuesta, no entendia porque no podia parar de sonreir, y por fin dejo de darle vueltas y aprovecharlo, aprovechar esa felicidad
que no sabia de donde provenia.
-Madremia Daniela, se han debido gastar un montón de dinero, porque vamos las rosas azules no es que sean muy fáciles de encontrar.
-Ya...
Durante un par de horas más, las chicas siguen hablando, especulando,criticando, riendo...., hasta que caen agotadas se van durmiendo una, a una, la noche esta oscura y desierta y las calles solo estan medianamente iluminadas
gracias a la luz que desprenden las farolas. Pasan las horas las tres, las cuatro, las cinco, las cinco y diez, las cinco y cuarto, de repente Daniela se levanta con sigilo y cuidado de que ninguna se de cuenta, se viste, se peina un poco,
y sale tan natural como siempre. Baja las escaleras de la casa de Mar con cuidado y los zapatos en la mano para no hacer ruido, cuando llega a la puerta se coloca los zapatos, abre la puerta y sale, pero cuando sale alguien la coge de
atras y antes de que pueda gritar le tapa la boca y luego le da la vuelta despacio.
-Shhh no grites.
-Pero tu, ¡tu estas loco!.- dice susurrando.
-Por ti.
-¡Tu eres tonto!.
-Sabia que vendrias.
-¿Ah, si?, pues ahora me voy.
Marcos la coge de la mano cuando ha dado media vuelta y la estrecha hacia si, los dos se quedan mirandose intensamente a los ojos, pero tiempo después Daniela reacciona y intenta soltarse pero él no la deja.
-Anda no seas orgullosa y monta- dice señalando una moto.
-¿Pero quién te crees para darme ordenes?.
Entonces Marcos decide cogerla ha hombros y la monta en la moto y antes de que pueda bajarse ya ha arrancado.
-¿Qué haces?, ¡bajame ya!.
-Tranquila, relajate ¿vale?, solo respira y siente esto, se que tu también lo sientes.
Daniela, decide hacerle caso y se abandona en esa felicidad que siente, Marcos conduce, conduce deprisa, muy deprisa, de vez en cuando levanta la rueda delantera para que Daniela lo agarre fuerte, son libres se encuentran lejos
de todo, lejos del miedo, de la inseguridad, del no se puede, de las preocupaciones, de todo, solo dos jovenes dejandose llevar por esa sensación tan extraña, que ni siquiera ellos mismos saben que es pero que tanto les gusta.
Pasan árboles, calles, farolas, casas, edificios, sonrisas, miradas, hasta que llegan a un entorno natural, muy natural suelo verde lleno de margaritas blancas y amarillas, un río, ni demasiado grande ni demasiado pequeño en el
tamaño justo y árboles, muchos árboles.
-Baja, ya hemos llegado.
-¡Por fin!, nunca vuelvas ha hacerme esto.
-Muy bien, con eso quieres decir hazme siempre esto ¿no?.
-No con eso quiero decir como vuelvas ha hacer esto date por muerto.
-Jaja ¿enserio? jaja.
Sabes, eres la primera chica a la que traigo aqui, este es como mi secreto siempre que necesito pensar y estar solo vengo aqui, y no se porque tenia la necesidad de que lo vieras, de que quizas me conocieras un poco más.
-Me gusta, ¿cómo lo descubriste?.
-Cuando crecí y me di cuenta de que todos los niños tenian una madre y yo no, decidí preguntarle a mi padre, entonces él con delicadeza me lo explicó, pero yo lo único que saque de conclusión es que por mi culpa mi madre murió, ya
que murió al nacer yo.
-Pero tu no tienes la culpa.
-Ya, pero creia que si, de modo que cogí mi moto y me fui, me fui lejos, donde nadie pudiese encontrarme, y llegue hasta aqui este lugar me enamoro, y me hizo pensar y darme cuenta que yo no tenia la culpa , sino que tenia que ser
así, y que yo fui lo que mi madre queria y lo que más la hizo feliz aunque solo fuera por nueve meses.
-Y es así, y ahora seguramente sera la madre mas orgullosa del mundo alli donde este.
Bueno y ahora dime ¿qué significado tienen, las rosas?.
-Es que... en realidad no tienen ningun significado excepto el de que necesitaba verte.
-¿Qué?.
-Pues eso que...
-Ya, ya lo he entendido, lo que quiero decir es ¿cómo has podido hacer esto?.
-Muy sencillo, pues porque me gusta tu sonrisa, cuando saltas sin ningun motivo, cuando das vueltas sobre ti misma, cuando te hechas el pelo hacia atras, porque desde que ti vi todos los días pensaba en cuando volveria ha hacerlo,
y no se que es lo que me esta pasando, pero quiero descubrirlo, por eso.
Daniela se queda callada no sabe que decir, tiene miedo, así que opta por huir de esa situación, opta por escapar por la puerta de atras, la salida mas fácil.
-Por favor, vamonos.
-De acuerdo, lo siento.
La noche se hace más fria, corre un ligero viento, de repente comienza a llover, primero flojo, y poco a poco va aumentando, aun estan lejos, mucho. Lueve muy fuerte no se ve nada, no pueden seguir conduciendo, Marcos
entonces para, divisan una cabaña de madera a lo lejos y deciden ir hacia ella, corren cogidos de la mano, corren felices, divertidos, soñadores, se embarran toda la ropa, entonces al fin llegan al refugio, es un pequeño almacén
con unas cuantas balas de paja y unas tablas de madera tiradas por el suelo, además de una hamaca colgada de dos vigas, es cálido y esta bien aislado de la lluvia.
-¡Madremia como llueve!-Marcos.
-Pues ya ves. Pero mira como vamos ¡madremia!.
-Estamos empapados y encima llenos de barro.
-Ya, ¿y qué hacemos?.
-Mira yo voy ha encender un fuego con esas tablillas y con unas cerillas que he encontrado y cuando esto este caldeado nos tendremos que quedar en ropa interior.
De repente Daniela recuerda aquel día, aquel fatidico día en el que un desgraciado casi le destroza la vida, que jugo con sus ilusiones, que jugo con sus temores, que jugo con ella, aquel día en el que la dejo en ropa interior,
pero luego llego él..., Daniela se pone muy nerviosa y se niega por completo.
-¡No!, no, no, en ropa interior ¡ni hablar!.
-Pues entonces te dara una pulmonia y no te podre llevar al hóspital así que o te la quitas, o te la quitas, mira si quieres yo me doy la vuelta y no miro en toda la noche, o si quieres puedes taparte con la paja o como
quieras pero no voy a dejar que te pase nada ¿está claro?.
-De acuerdo.
-Pues eso.
Marcos empieza a encender el fuego, se restriega con la mano las gotas que le caen del pelo a la frente, y una vez que ha encendido el fuego se frota las manos y las coloca cerca del fuego con las palmas abiertas, la noche es lluviosa,
con muchos truenos, donde la felicidad esta a flor de piel, la ilusión esta en el aire, donde miles de gotas caen y desaparecen en la noche para siempre. Daniela esta tiritando y frotandose los frazos en un intento de entrar en calor.
-Esto ya esta más o menos caliente venga vamos.
Marcos entonces se quita la camiseta.
-Em... no yo estoy ya bien.-Daniela.
-Daniela..., venga por favor si quieres no miro en toda la noche pero quitate ya esa ropa mojada.
-Esta bién, pero ni se te ocurra mirar en toda la noche, si lo haces me da igual que este lloviendo, me cojo y me voy.
-Esta bién...
-¿Me lo prometes?.
-Prometido.
Marcos se quita entonces el pantalón y se da la vuelta, después se sienta cerca de la lumbre mirando hacia el lado contrario en el que se encuentra Daniela, tiene un torso perfectamente definido, una espalda única... Daniela
entonces cuando ve que no mira se quita la camiseta, Marcos gira la cabeza hacia la pared y de repente ve la sombra perfecta de Daniela reflejada en la pared, ella no se da cuenta y se sigue desnudando, quitandose el pantalón,
mientras él la ve, cree que es la chica más guapa que nuca ha visto, con la mejor sonrisa que jamas a soñado, en definitiva cree que es su chica perfecta, y por eso tiene miedo, tiene miedo de ese sentimiento hasta ahora nunca
experimentado, de ese sentimiento que puede ser doloroso, o maravilloso...
-No, no esto no puede ser no me puedo estar... no no no- piensa Marcos.
Entonces de un momento a otro siente que una piel suave le esta tocando, y cuando va a girar la cabeza...
-No, no mires, me lo has prometido.
-Ya lo sé.
Daniela se ha sentado mirando al lado contrario de Marcos, colocando su espalda junto a la suya, Marcos esta en las nubes relajado, nunca habia tenido una sensación semejante como cuando Daniela lo ha rozado. Pasan unos minutos
en silencio, pero tras esos minutos Daniela lo rompe formulando una pregunta.
-¿Oye y tu a qué juegas?-Daniela.
-¿Cómo que ha qué juego?.
-Pues eso, ¿qué, qué pretendes enviandome rosas, regalandome chaquetas, y diciendome que tu vas a hacerme ver que no todos los tios soys igual de subnormales?.
Marcos se queda callado haciendo una pausa prolongada y tras unos segundos contesta.
-Sabes, si quieres que te diga la verdad no lo sé, y me jode el no saberlo.
Esta vez es Daniela quien hace esa pausa y tras unos segundos Marcos la termina.
Y... ¿por qué quieres saberlo?.
Pausa.
-Si te digo la verdad, yo..., yo tampoco lo sé y esa incertidumbre también me jode.
-Sabes Daniela no se porque, pero cuando me has tocado he sentido una sensacion tan extraña, era como un...
-Hormigueo recorriendote todo el cuerpo.
-¡Sí!. ¿Pero cómo...?
-Porque yo también lo he sentido.
-¿No sera qué nos estamos...?.- Marcos.
-No, no que va no puede ser ¿no?.
-No lo sé, no que va no creo.
De un momento a otro se olle un trueno muy fuerte.
-¡Ay!.-Daniela.
-No pasa nada solo ha sido un trueno.
-Pero esque tengo miedo desde pequeña a las tormentas, me dan miedo, y sobre todo los truenos.
-No tienes que tener miedo, sabes una vez me contó mi padre, que en una noche de tormenta en la que mi madre estaba cuidando al hijo de su vecina hubo una tormenta así y el niño tenia miedo, entonces mi madre fue le dio un beso en
la frente y le dijo "Cierra los ojos, imagina que cada trueno es que la persona que más quieres te esta diciendo te quiero", de repente sono un trueno, y el niño sonrio, y mi madre le preguntó "¿por qué sonries?, y el niño le contestó
porque Sonia me quiere, mi madre se rio y le preguntó ¿quién es Sonia? y entonces él le dijo la chica más guapa, buena y perfecta que existe, mi madre se rio y le dio un beso en la frente, lo abrazo y él se durmió, más tarde ella,
los dos abrazados, y hay es cuando supo que queria tenerme costase lo que costase y en este caso la vida, y mi padre lo vio todo y dicé que cuando vio eso sabia que era la mujer de su vida.
Así que ahora te digo yo cierra los ojos y piensa en la persona que más quieres, cada vez que suene un trueno.
Suena un gran trueno.
-Jaja.- Daniela.
-Jaja-Marcos
¿Por qué te ries?.-Marcos.
-No te lo puedo decir. ¿Y tú de que te ries?.
-Creo que por lo mismo que tú.
-Bueno vamos a dormir que mañana nos tenemos que despertar muy temprano para que ninguna de las chicas se de cuenta de que no estoy.
-Esta bién.
Los dos se levantan de espaldas y siguen con las espaldas unidas entonces Marcos le roza con los dedos la mano, Daniela también lo hace y al final por un acuerdo no apalabrado los dos sin saber
porque, juntan sus manos poco a poco. Se dirigen hacia la amaca, Marcos retrocediendo, mientras que Daniela va avanzando, ya que Marcos va de espaldas a Danieala, se acuestan con cuidado, y cierran los ojos, sus cuerpos estan
juntos, muy juntos , pero los dos prefieren cerrar los ojos y no pensar.
-Gracias.-Daniela.
-¿Por qué?.
-Por preocuparte por mi.
-No podria evitarlo aunque quisiera.
Pausa.
-¿Por qué eres así?.
-¿Así cómo?.
-Distinto a todo lo que conozco.
-Quizas seas tu quien haga que sea distinto.
-Entonces me encantaria hacerte distinto siempre.
-Y ami que hicieras que lo fuese.
Los dos se quedan callados sonrien,cierran los ojos y intentan dormir. Pasan las horas y Daniela se duerme, pero Marcos no consigue hacerlo, entonces con cuidado se levanta de la amaca y se pone delante de la ventana aun mirando
de espaldas a Daniela, mira la fria lluvia, y piensa que, que le esta pasando, pero no encuentra una explicación, no puede ser, que yo me este... eso esa palabra tan rara, no puede ser que yo me este enamorando, no, no, yo
enamorarme no, que va no puede ser , pero entonces ¿qué es esta sensación qué me recorre todo el cuerpo, cuando me toca, o cuando me mira?, ¿por qué pienso todo el rato en ella?, ¡¡ufff!! no, no, esto no puede ser, piensa.
Mientras tanto y sin que Marcos se de cuenta Daniela comienza como a tiritar y a causa del frio se despierta entonces, sin saber porque alarga su mano hacia el lado contrario para comprobar que Marcos esta, pero palpa y palpa y no
lo encuentra entonces se recuesta sobre un brazo y mira hacia el lado contrario, es decir donde deberia estar acostado Marcos pero no lo ve, entonces alza su mirada y lo ve hay de pie delante de la ventana como preocupado,
el fuego sigue encendido, y da mucho calentor, Daniela siente una punzada y sin saber ciertamentente porque se levanta con cuidado de no hacer ruido, se va acercando sigilosa, silenciosa, fuerte, cuando ya se encuentra
delante de Marcos, él aun no la ha visto entonces ella eleva su mano y la pasa por debajo de su brazo y asi con la otra de forma que lo abraza por detras para que no la vea. Esta vez Marcos lo entiende y decide no darse la vuelta.
-¿Qué nos esta pasando?-Marcos.
-No lo sé. Aunque sabes una cosa tampoco se si quiero saberlo.
-Si ya, yo tampoco se si quiero saberlo- dice Marcos con un tono extraño.
-¿Qué te pasa, Marcos?.
-¿A mi?, nada, no lo se, sabes para ti quizas sea sencillo, o yo que se pero yo nunca habia sentido esto ¿entiendes?.
-Entiendo.
-No, no lo entiendes, es inexplicable, por ejemplo ahora mismo aunque no lo estes notando estoy temblando, porque me estas tocando y no se porque.
-Marcos, cierra los ojos.
-¿Qué?.
-¡Cierra los ojos!.
-Cerrados.
-Si cierras los ojos y miras, quizas veras mucho mas de lo que soñaste ver, de lo que podrias esperar.
-Pero...
-Cierralos y hazle caso a tu corazón solo el tiene la razón.
-Es que si le hiciera caso, tendria que romper la promesa que te he hecho.
Daniela se encuentra frente a él pero el no lo sabe aún.
-Espera...-Daniela.
-¿Estas delante mio?.
-Si, pero no puedes abrir los ojos recuerda lo prometido, aunque yo se otra forma de no tener que romper la promesa y hacerle caso a tu corazón.
-¿Cuál?.
-Esta.
Daniela se acerca lentamente, y empieza a rozarle el labio inferior, luego el superior, y entonces los labios de Marcos paralizados hasta el momento responden. Los dos se funden en un beso apasionado, un beso jamas olvidado, un
beso soñado, un beso simplemente distinto, unico, magico.
-¿Y esto?.-Marcos.
-No lo sé.
-Mentira.
-¿Por qué?.
-Pues porque, estas temblando.
-¿Cómo lo sabes?.
-Porque me tienes la mano cogida.
-Am jaja.
-No te has soltado.
-Ay lo siento.
-Amor significa no tener que decir nunca lo siento. Te gustó.
-¿Qué?.
-Me gustas.
-¿Qué?.
-Lo que has oido.
-Imbécil.
Él sigue con los ojos cerrados, y de un momento a otro la estrecha contras si y le planta un beso. Al principio descolocada se deja llevar pero después de unos segundos ella reacciona y le muerde el labio inferior.
-¡¡Ayy!!-Marcos.
-Así aprenderas.
-Jajaja. Eres tan diferente.
-Pues si claro, ya te lo dije no soy como las otras.
-Lo sé y eso me encanta.
-Pues vete desencantando.
-No puedo.-Dice Marcos acercandose a ella.
-¿Por qué?-Tartamudea Daniela.
-Aun es pronto para que lo sepas.Te has puesto nerviosa, cuando me he acercado, yo tenia razón, te gustó.
-Mentira.
-Te crecera la nariz como a pinocho. ¿Por qué te cuesta tanto reconocerlo?, además si no ¿por qué me has besado?.
-Pues porque, porque....
-Ves no sabes ni que decir, una de dos o eres demasiado orgullosa, o temes que te hagan daño, sea como sea sabes que tengo razón.
-Vamos a dormir anda.
-Esta bién.
Esta vez si se duermen los dos, sueñan, sueñan placidamente sin importarles nada, el fuego se va consumiendo poco a poco hasta que se apaga, Daniela sin despertarse comienza a temblar, Marcos si se despierta desvelado por el
ruido de los dientes de Daniela al tiritar, entonces sin abrir los ojos la abraza, para que deje de temblar y al cabo de un tiempo Daniela de nuevo duerme placidamente al igual que Marcos.
Pasan las horas hasta que se hace de día, un nuevo día asoma sin saber como continuara, Daniela ya se encuentra despierta, aun es de noche, comienza a vestirse, la ropa ya esta seca aunque sucia, asique sale, a lavarla un poco al
río que había cerca de allí. Entonces comienza a cantar tiene una voz preciosa y dulce. Marcos se despierta y la escucha entonces se viste sin importarle lo sucia que este la ropa, y sale en busca de esa voz que le ha enamorado.
Sigue el camino hasta que llega al rio,entonces la reconoce es Daniela y se dispone a mirarla pero entonces recuerda "¿Me lo prometes?, te lo prometo" y no lo hace no puede, y no lo entiende que más le daba a él romper una promesa
tantas veces lo ha hecho pero esta vez era distinto y no sabia porque.
Retrocede unos metros y la llama, ella lo escucha y le dice:
-¡Aqui!. pero no puedes mirar.
-¿Y cuando podre hacerlo?.
-Cuando me vista.
-Osea nunca.
-¿Qué quieres decir?.
-Que quieres que no vea nunca más la luz del sol.- dice irónico.
-Anda mira, pues no lo había pensado, pero esa idea es mejor.
-Jajaja, que graciosa, a que abro los ojos.
-Me lo has prometido.
-Lo se.
-Anda, ponte mi camisa, porque no pienso pasarme el día con los ojos cerrados.
-Esta bién, damela.
Marcos se la quita con los ojos cerrados, pero le cuesta desatarse los botones, entonces Daniela se acerca y con delicadeza y despacio le empieza a quitar uno a uno todos los botones, los dos se quedan en silencio sienten una
sensación muy extraña, el esta paralizado su respiración aumenta pero no se mueve ella de vez en cuando lo mira a la cara, y poco a poco va desabrochando uno a uno muy lentamente todos los botones de la camisa hasta que consigue
desabrocharlos todos ella le coge la mano él sigue paralizado pero con el rostro serio, entonces ella tira lentamente del puño hasta que le quita una manga, luego va hacia su espalda y le da una lenta caricia por el cuello y luego baja
hasta el cuello de la camisa y lo arrastra hacía el lado, le coge la otra mano y vuelve a tirar de ella y por fin consigue quitarle la camisa, entonces ella suavemente se la coloca, vigilando que Marcos no mira. Se acerca a él y le susurra
al oido "ya puedes abrirlos". Marcos lo hace despacio, y cuando los abre lo primero que ve es a Daniela, no puede describirla, esta como nunca había visto a ninguna otra chica.
Ella se encuentra ay frente a él, mirandolo a los ojos con una sonrisa, natural y el pelo ligeramente alborotado.
-Me queda mejor que a ti que lo sepas.
-No puedo negarlo.
-Jaja.
-Me encanta como cantas.
-¿Qué?.
-Es que te oy, pero sin querer.
-Rompiste la promesa.
-No, solo te oy pero no mire.- dice con tono decidido intentando ser convicente.
-La has roto.
-Creeme.
-De momento no puedo hacerlo.
-Esta bién, pero te voy a demostrar que puedes hacerlo.
-Vale.
Pasan los minutos hablando, charlando entre cosquilleos, risas, miradas complices, alguna que otra caricia. Sus miradas se cruzan, las mantienen, pero Daniela quiza por temor la quita y la fija al suelo, él se acerca le levanta
la cara con la mano, la mira, ella lo mira y él la besa. Ella se deja besar. Después pasan unos minutos en silencio él la tiene abrazada por detras y estan sentados delante del río.
-Esto es imposible.-Daniela.
-¿Por qué?.
-Porque nose donde esta el final.
-¿Y por qué deberia de existir un final?.
-Siempre existe un final.
-Te equivocas.
-No lo hago.
-¿El cielo tiene fin?.
-No.
-Entonces te equivocas.
-¿Por que haces que todo parezaca tan fácil y perfecto siempre?.
-Porque lo es, lo que pasa que nos empeñamos en creer que no, porque somos gilipollas.
-Mirame a los ojos.-Daniela
-¿Para qué?.
-Hazlo.
Daniela se gira y lo mira, el agacha la cabeza para llevarle la contra, ella lo mira y se queda prendada de esa sonrisa que la hace temblar cada vez que la ve, al final el no resiste más sin verla y la mira.
-¿Marcos, de verdad no rompiste la promesa?.
Marcos se queda callado durante un tiempo.
-Te lo prometi, entiendo que te cueste creerme, yo si fuera tu tampoco lo haria, es más si fueras otra chica te mentiria, pero eres distinta ya te lo he dicho, no se no puedo mentirte.
-Te creo.
-¿Estas segura?.
-Segura.
Bueno y ahora vamonos no sea que se vallan a despertar y vean que no estoy, aunque conociendolas hasta las dos estan no se despiertan.
-Jaja vale, vamos.
-Marcos espera.
-¿Qué?.
Daniela se lanza y sin pensarlo, ni pensar en nada lo besa. Marcos después solo se limita a sonreir, Daniela se viste, se montan en la moto, ella lo abraza fuerte, el aumenta la velocidad, y se pierden en la carretera.
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